"Cuando olvides lo que sabes,
sabrás, con creces, sabrás"
(H. Bruno)

Minerva.
Diosa infinita de gigantes ojos.
Ojos de fuego intenso
que traspasan los cristales incendiando velos,
arrasando miedos,
descubriendo sueños,
desnudando almas…
Yo te espero.
Permanezco aquí, Sabiduría Eterna,
sentada en el sillón de los ausentes.
Recluida en el desván de los olvidados.
Invisible en el mundo de los vivos.
Te espero luciendo mi desgastada aureola y mis alas sucias de olor y de musgo.
Y mis canas de vieja.
Y mis manos de angustias.
Aquí estoy.
Aguardo paciente, tal vez sin esperar nada.
Aguardo sin ansias, sin codicia, sin gula.
Abandonada a la eterna marea del mar.
A las vueltas del viento.
A las curvas del camino.
Al soplo tibio del sol…
Despojada… espero que te presentes: Alta y hermosa.
Con el eterno fulgor en tus ojos inmensos. Brillantes.
Inconmensurables…
Llevando la égida a tu izquierda.
Radiante tu armadura de guerrera insondable…
Espero tu daga que traspase mis vidas…
Y que corra mi sangre, y se desvanezcan mis tiempos, mis múltiples yoes,
mi humanidad pobre, mis raquíticos deseos de mortal.
Y que muera al fin: blanca, vacía y eterna.
Sabiendo, con creces, sabiendo…
PAOLA
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