Bienvenidos al sitio donde con toda humildad publico las canciones que mi Daena me dicta. Me susurra despacito cada palabra a ese oído que no es el físico, sino que está mucho más allá de mi entendimiento humano. Porque lo esencial, como diría el Principito, es invisible a los ojos...



miércoles, 16 de septiembre de 2009

CUANDO ESTES ACA

Este poema no es mío... es de una banda de rock argentina llamada La Renga... La letra -dicen- se refiere al hijo de uno de los miembros de la banda que estaba por nacer...
Pero yo, cada vez que la escucho, pienso en ese niño pequeño y frágil que dentro mío, espera el momento de que yo lo reconozca y lo ayude a nacer: mi Cristo interno...
Porque cuando El esté acá, conmigo, ya no tendré nada más que temer...
Paola



CUANDO ESTÉS ACÁ

Cuando estés acá, tendrás tu espacio
y una frágil forma de existir...
Con verte nacer ¿cómo hay quien puede ver un mundo para destruir?
Ojos que no ven, corazones que no sienten y vos que estás por venir.

A cada instante habrá un flor
y en cada flor habrá un instante
en que la vida se desnude
ante esos ojos necios.

Cuando estés acá tendrás tu tiempo
el mismo que no tiene fin
¿En un mundo así, donde está tu lugar, quién puede el agua pudrir?
Ojos que no ven, corazones que no sienten
y vos que estás por venir.

Cuando estés acá, tendrás tu espacio,
tu tiempo y algo por qué luchar
al verte crecer y hacerte fuerte
¿Quién más le puede temer a esos ojos que no ven, corazones que no sienten?
si vos ya estás acá...

viernes, 11 de septiembre de 2009

POBREZA


Beso tu frente
y me encuentro con tu alma saturada de memoria.

Beso tu boca,
sin temor a equivocarme.
Y siento tus miedos
y vislumbro tus fracasos
y no puedo
dejar de comprenderte.
Y recordarme.

Beso tus manos
sudorosas de trabajo marginado.
Son como halcones
que en la altura reconocen sus ponientes
o como el sol cuando asoma en el límite
y derrama calor a los ateridos.

Sólo te encuentro en mis tinajas.
En los recuerdos de un pasado que no ha sido.
En los presagios de un futuro que no ha existido...

PAOLA

lunes, 24 de agosto de 2009

EL CAMINO

El camino es angosto - dicen los que saben.
Hay que recorrerlo con dolor y tristeza, flagelándose el cuerpo - comentan.
El camino no es para todos, sólo unos pocos elegidos por un dedo cruel y sutil pueden transitar por él - remarcan.
El camino tiene espinas y tiene piedras y los pies adoloridos sangran a cada paso - afirman.

Y mientras tantos hablan y aseveran y testifican
El camino Es.

El camino espera.
El camino abre su sendero iluminado... y aguarda
Sólo aguarda

Permanece expectante, poder vislumbrar algún pie inocente y niño que, con aquella infantil curiosidad y algún atisbo de miedo -¿porqué no?- quiera comenzar a transitarlo...

Sin expectativas fastuosas, sin esperar recompensas de reyes amarillos...

Sólo por el simple anhelo del misterio. Por la desnuda ansia de recorrer lo desconocido...

Sin saber, quizás, que es más familiar de lo que suponemos.
Que cada paso es el mismo de tantos otros que hemos caminado en sentido contrario..
Y que sólo encontraremos en él, el Retorno.

Tal vez nos duela... tal vez lloremos, gritemos, pataleemos, querramos salirnos...
Tal vez no...

Pero con cada paso decidido, el dolor ya no será... ya no tendrá razón de ser...
El camino se ablanda, se esponja, se amiga...

Y cada vez se hará más claro, más profundo, más aliado.

y aunque aún no distingamos con claridad la meta, comprenderemos que el caminar nos lleva cada vez más al mismo lugar.

Al lugar que no es lugar y que, paradójicamente, no necesitamos caminar para llegar.
Porque nunca se ha movido.
Porque nunca se ha alejado.

Y el camino entonces, deja de serlo, para sólo ser...
Lo que ES

PAOLA

domingo, 26 de julio de 2009

LA TIERRA Y YO


La tierra me llama...
Mis manos azules la encuentran,
la perciben...
Rozo cada una de sus vértebras y me dejo impregnar por ella...
El simiente entre mis dedos salta y se arrebuja en su vientre...

La tierra negra, sedosa, húmeda me busca.
Siento su textura fría y tibia a la vez.
Se esparce entre mis manos y la dejo atracar en mi regazo.

Dulce.
Viva.
La tierra es un grito:
Ven hacia mi!
Déjate enamorar!

Y camino descalza por su firmeza suave.
Y me conecto con cada una de sus raíces
ancestrales y heredadas del viento,
del agua,
del fuego...

Y soy como ella en un momento:
me convierto en su árbol,
en su espiga,
en su fruto,
en cada uno de sus matices...

Cuando la tierra y yo seamos una,
ya no habrá nada que temer...

PAOLA

lunes, 22 de junio de 2009

EL CONCIERTO


La música llega hasta mis oídos.
Sicus y quenas rememoran tiempos ancestrales...
Cuando los cóndores eran dueños de la Tierra.
Cuando el sol elevaba sus plegarias diariamente.

Un quejumbroso violín me descubre al monte muerto
y los aborígenes lloran su patria desolada.
El erke entona una canción de siglos.
Siglos pasados. De lunas nuevas.

Ahora es el turno de las guitarras.
Nota a nota recuerdan gritos liberados.
Águilas encadenadas que rompen sus grilletes

y se lanzan, en cada rasguido, al cielo azul infinito.

La música llega. Despacio y sin pausa
a inundar el silencio.
Yo la siento. Primero lejana. Luego dentro mío.
Cada vez más potente. Más clara. Más pura.
Arriban a mí sones que son rezos.
Oraciones de años perdidos en la inmensidad del tiempo.
Oraciones de antes del momento del abandono,
del errar el camino.
Oraciones que ya no sabemos escuchar. Ni comprender.

Un tambor lejano retumba allá a lo lejos,
y su golpe remueve heridas inconclusas.
Cada golpe es un alerta al niño desprotegido:
¡No te alejes! - parece decirle
¡No te alejes! - suplica el sonido.

La Orquesta entera es ahora un Gran Concierto.
Ya no es un instrumento que se suma al otro.
Ya es un TODO. Una UNICA cosa,
que me envuelve. Que me llama.
Que me cobija. Y me aclama.

Y en los brazos infinitos de sus notas musicales
soy Yo. Otra vez. Unida a ellas.
Soy guitarra, erke, quena, violín, tambor y sicus.
Soy el canto de los indios.
Soy la Música Divina.

PAOLA

domingo, 21 de junio de 2009

ASI ME SIENTO


Como el encanto de la brisa sobre el pelo que acaricia el rostro.
Así me siento.


Aspiro una a una las partículas de prana que ennoblecen el alma.

Y sonrío,

muy fugazmente...
Tal vez nadie lo note.
Quizás pocos se den cuenta.
Pero estoy feliz.

No la felicidad de la carcajada absurda.
Ni la del gozo estimulado sin razón.
Ni la de las encandilantes luces de la alegría pagana.
Ni siquiera la de la pacífica idea de "las pequeñas cosas"...

No sabría describirlo con palabras,
y es posible que no se entienda si me observan.
Pero... ¡qué importa que lo sepan!
Si yo lo siento.

Inundando cada rincón de mis cuerpos eternos
iluminando las sombras
ahuyentando los fantasmas de las tinieblas añejas.
Allí está: La Felicidad.
¿O tal vez mejor llamarla Alegría?


¡Qué importan las palabras que la definan!
Si ella ES. No hace falta que la explique.
Si ella ES. No hace falta siquiera que la entienda o que crea en ella.


Como la mirada dulce que se posa radiante en el Ser Amado.

Así me siento.

PAOLA

lunes, 15 de junio de 2009

MATEO 14, 22-36


Me perdono a mi misma, por mis dudas...
Sé que llegaré!!!!!


“En aquel tiempo, inmediatamente después de la multiplicación de los panes, Jesús hizo que sus discípulos subieran a la barca y se dirigieran a la otra orilla, mientras él despedía a la gente. Después de despedirla, subió al monte a solas para orar. Llegada la noche, estaba él solo allí. Entre tanto, la barca iba ya muy lejos de la costa y las olas la sacudían, porque el viento era contrario. A la madrugada, Jesús fue hacia ellos, caminando sobre el agua. Los discípulos, al verlo andar sobre el agua, se espantaron y decían: “¡Es un fantasma!” Y daban gritos de terror. Pero Jesús les dijo enseguida: “Tranquilícense y no teman. Soy yo”. Entonces le dijo Pedro: “Señor, si eres tú, mándame ir a ti caminando sobre el agua”. Jesús le contestó: “Ven”. Pedro bajó de la barca y comenzó a caminar sobre el agua hacia Jesús; pero al sentir la fuerza del viento, le entró miedo, comenzó a hundirse y gritó: “¡Sálvame, Señor!” Inmediatamente Jesús le tendió la mano, lo sostuvo y le dijo: “Hombre de poca fe, ¿por qué dudaste?” En cuanto subieron a la barca, el viento se calmó. Los que estaban en la barca se postraron ante Jesús, diciendo: “Verdaderamente tú eres el Hijo de Dios” Terminada la travesía, llegaron a Genesaret. Apenas lo reconocieron los habitantes de aquel lugar, pregonaron la noticia por toda la región y le trajeron a todos los enfermos. Le pedían que los dejara tocar siquiera el borde de su manto; y cuantos lo tocaron, quedaron curados”

sábado, 6 de junio de 2009

NOCHES COMO ESTA


En noches como ésta
suelo pensar en mi infancia.

Niñez blanca
.
Manojos de azahares.
Perfume de naranjos.
Palmeras centenarias.
Huellas de caballos.

En noches como ésta
melancólicas y nostálgicas,
sueño con imposibles regresos.

Techos altos, rejas verdes
aljibe vacío -o no-
sin agua, con historia.

Los cuentos de la nona
y el monte misterioso
plagado de duendes
y árboles con puertas mágicas.
Y los cactus.
Casas de brujas
...
Castillos de miedo y aventura.

El camino infinito escondía hinojos
y hombres con barbas a sus costados.
El camino infinito...

En noches como ésta
suelo pensar en mi infancia.
Y regreso...
PAOLA

domingo, 24 de mayo de 2009

CRUJIDO


El otoño trajo a las hojas... una a una...
El viento huracanado las elevó sin rumbo y ahora
una suave brisa las arrellanó junto a mi planta.

Suaves, tocaron los dedos de mis pies, cosquilleando, jugando...

Las pise.
No pude evitarlo.

Y entonces su crujir de siglos ensordeció las palomas de mi alma.

Y cada una se desarmó inocente e irremediablemente bajo mi peso.

Sólo quedaron apenas desgajadas algunas migajas de ellas.

Me incliné y junté los pedazos
y terminé de desarmarlos con mis manos
y con mi palma extendida soplé sobre ellas
para que las párticulas volvieran al poniente...
libres, sin cargas...

Ya sin la belleza de sus colores otoñales,
ya sin el peso del tallo que la aprisionaba,
ya sin la forma que la tierra le habia regalado...

Destruidas en mil partes
las hojas - finalmente-, fueron.


PAOLA

lunes, 4 de mayo de 2009

NADA ME FALTA

Estos son días de decisiones...
Son días de entregarse al Destino...
Son momentos de trascendencia espiritual.
Son días en los que ya no es factible mirar para otro lado...
Evoco entonces -hoy más que nunca-, este Salmo:






SALMO 23


El Señor es mi Pastor; nada me faltará.
En lugares de delicados pastos me hará descansar;
junto a aguas de reposo me pastoreará.

Confortará mi alma; me guiará por sendas
de justicia por amor de su nombre.

Aunque ande en valle de sombra de muerte,
no temeré mal alguno, porque Tú estarás conmigo;
tu vara y tu cayado me infundirán aliento.

Aderezas mesa delante de mí en presencia
de mis angustiadores; unges mi cabeza con
aceite; mi copa está rebosando.

Ciertamente el bien y la misericordia me
seguirán todos los días de mi vida, y en la
casa del Señor moraré por largos días.