Bienvenidos al sitio donde con toda humildad publico las canciones que mi Daena me dicta. Me susurra despacito cada palabra a ese oído que no es el físico, sino que está mucho más allá de mi entendimiento humano. Porque lo esencial, como diría el Principito, es invisible a los ojos...



viernes, 27 de agosto de 2010

RUEDAS


El sueño se repite... otra vez.
Y al despertar la angustia aflora como un pétalo rojo en el vacío infinito de la llanura seca.


El mismo sueño. Otro paisaje. Otra puesta en escena. Los mismos personajes.


Una y otra vez.


Noche tras noche.


Comienza como una decisión. Una decision que asombra los sentidos
Y da una falsa felicidad . ¿Una felicidad fingida?

Vamos hacia ellos con determinada armonía y clara elección.
Seguros. altivos. Omnipresentes.

Y entonces surge el recuerdo.

El recuerdo del dolor y la impotencia.
El recuerdo del amor frustrado, del amor no correspondido.
Del amor olvidado.

Y entonces surge el llanto.
El llanto que brota a través del alma entristecida.

El llanto que brota de angustias reprimidas.
De siglos de desamor


La súplica hacia lo único bueno es un clamor desesperado por que nos reconozca.


Una y otra vez.

El pedido se repite.

Noche tras noche...
PAOLA

lunes, 16 de agosto de 2010

INCENDIO

Sirenas atraviesan el aire resquebrajando la eterna pausa.
Los hombres rojos, cual soldados en guerra, marchan llevando el compás de la tierra.
Y nosotros, los pálidos topos, preguntamos que estará pasando allá afuera...

Es que el cielo despejado de octubre ha reavivado llamas en las cumbres sigilosas.
Y el silencio se apodera de los buenos. Los que callan. Los que escuchan. Los que oran.

Ellos necesitan del fuego para poder subir la cuesta.
El fuego que limpia. Que allana el camino.
Devorando espinas y a los pastos indios.
Fuego Hermano que fertiliza la tierra de manera noble y extraña.

Lo que destruye, limpia. Lo que arrasa, purifica...

Los de abajo miramos subir al fuego con temor.
Parece tan insondable.

Las llamas se levantan majestuosas y puras hacia un cielo de negrura infinita.
Su rojo infierno se apodera de los montes.
Inexplicable. Alucinado. Imparable.

Como siempre, el hombre quiere detenerlo.
Y detiene, sin saberlo, su propia expiación...

PAOLA